Materiales biodegradables para la construcción - Capitalia

Materiales biodegradables para la construcción
Nov/23/2020 Blog

Estamos tan atrapados en crear algo nuevo que a menudo nos olvidamos de lo que ocurre al final del ciclo de vida de un edificio: la demolición. Es posible que deseemos que nuestros edificios sean atemporales y vivan para siempre, pero la dura realidad es que no es así, entonces, ¿a dónde va a parar todo el desperdicio que se genera?

La mayoría de los residuos terminan en vertederos, terrenos que se han convertido en un recurso cada vez más escaso por lo que se debe encontrar una solución alternativa. Con un diseño inteligente y una mejor conciencia de los materiales biodegradables disponibles en la construcción, corresponde a los arquitectos tomar las decisiones correctas que tomen en cuenta la totalidad de la vida de un edificio.

Corcho

© Adria Goula
© Adria Goula

El corcho Cuenta con muchas propiedades positivas como ser retardante del fuego, aislante acústico y es extremadamente resistente al agua. Gracias a sus cualidades de adaptación se ha visto utilizado tanto para fines internos como externos.

Bambú

© Alberto Cosi
© Alberto Cosi

El bambú es una de las mayores tendencias arquitectónicas en los últimos años gracias a las cualidades estéticas del material, pero más aún por sus características sostenibles. El bambú puede crecer hasta 1,22m por día, vuelve a crecer después de la cosecha y es más fuerte que el acero.

Arena del desierto

Objects made of Finite, a material developed by students from Imperial College London using desert sand.. Image © Finite
Objects made of Finite, a material developed by students from Imperial College London using desert sand.. Image © Finite

 Finite es un material compuesto comparable al concreto que utiliza abundante arena del desierto en lugar de la fina arena blanca generalmente utilizada en la construcción (y que ahora se está agotando). Es un material biodegradable que al mismo tiempo salva al mundo de la próxima crisis de sostenibilidad. Los aglutinantes orgánicos de Finite permiten que no solo se descomponga, sino que también se pueda recolectar y reutilizar para múltiples ciclos de vida, reduciendo el consumo de material.

Linóleo

© Dietmar Fiechtinger Architectes
© Dietmar Fiechtinger Architectes

El linóleo está hecho completamente de materiales naturales: aceite de linaza, resina natural, polvo de corcho molido, harina de madera y polvo de piedra caliza, lo que resulta en una opción de suelo biodegradable y que puede incinerarse para proporcionar una fuente de energía relativamente limpia.

Bioplásticos (Soja)

© Iwan Baan
© Iwan Baan

Los bioplásticos se descomponen mucho más rápido que el plástico sintético (al mismo ritmo que el papel) y producen biomasa. Uno de los principales ingredientes utilizados es un adhesivo a base de soja que ayuda a reducir las emisiones de dióxido de carbono y el uso del contaminante cancerígeno formaldehído, al mismo tiempo que requiere temperaturas significativamente más bajas durante la producción. Aunque hasta ahora los bioplásticos de soja se han limitado a envases de alimentos desechables y bolsas de basura, con más investigación, sin duda existe el potencial de que se vean plásticos biodegradables en el futuro de la construcción.

Tablero de fibra de densidad media (MDF) que utiliza almidón de papa

© Ilya Ivanov
© Ilya Ivanov

El formaldehído es un material controversial que ha planteado muchas preguntas a lo largo de los años sobre sus efectos sobre la salud y el medio ambiente. Como el adhesivo de unión primario de MDF utiliza el producto químico, no se puede reciclar y la gran cantidad de MDF que se usa en las vitrinas y muebles termina en el vertedero o en el incinerador. Para abordar el problema, la Universidad de Leicester ha estudiado nuevas formas de tableros de fibra de densidad media que sustituyen el formaldehído por una resina derivada del almidón de papa.

Madera

Cortesía de FSC Denmark
Cortesía de FSC Denmark

La madera es, por supuesto, biodegradable y un material renovable, siempre que se obtenga de forma sostenible. Sin embargo, cuando se utiliza en la construcción, debe tenerse en cuenta su tratamiento, ya que gran parte de ella puede terminar siendo un “desecho especial” que requiere tratamiento adicional antes de dirigirse al vertedero, un proceso innecesario que puede prevenirse.

Micelio

© Cecil Barnes V
© Cecil Barnes V

El micelio ha ganado popularidad, aunque su uso todavía se limita a pabellones o instalaciones temporales. El micelio es la parte vegetativa del hongo, formado por cientos de fibras entrelazadas producidas por las esporas que lo convierten en un material increíblemente fuerte cuando se seca. Si se combina con desechos de la granja en moldes, el cultivo de hongos forma ladrillos orgánicos que se pueden utilizar en la construcción, que posteriormente se descomponen y vuelven al ciclo del carbono.

Vía: ArchDaily

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